AYUDA A LOS CUIDADORES

AYUDA A LOS CUIDADORES

Las personas que ejercen de cuidadores “informales” padecen una gran carga emocional provocada por la responsabilidad de cuidar a sus seres queridos. Se generan problemas físicos y psíquicos asociados a la tensión provocada por la atención constante al paciente. Por ello es importante encontrar maneras prácticas de enfrentarse a esta situación y buscar ayuda.

Normalmente al cuidador le cuesta mucho institucionalizar a su familiar, pero a veces tienen que saber hasta donde pueden llegar para no enfermar ellos también. Muchas veces los propios cuidadores no son conscientes de los efectos que en ellos provocan esta situación:

cuidador2

Mal humor, insomnio, reducción de peso, depresión, ansiedad. etc, son algunas manifestaciones de que el cuidador esta llegando al límite de sus capacidades. En Gerohotel somos muy conscientes de esta problemática y de los sentimientos contradictorios que nos afloran, que nos impiden tomar una decisión adecuadaEn nuestra opinión son otras personas o familiares cercanos los que deben iniciar el proceso de concienciación a los cuidadores de que no es posible ayudar, cuando uno mismo no se encuentra bien. Es más, no podemos ser egoístas y seguir obligando muchas veces a cuidadores de edad muy avanzada a realizar tareas para las que no están ni físicamente, ni profesionalmente capacitadas. Una cosa es dar cariño y amor a nuestras personas queridas y otra es sacrificar nuestra propia salud. Es por ello que ofrecemos un servicio de respiro familiar, adaptándonos a los horarios y necesidades del cuidador y del paciente.Gerohotel dispone de profesionales e instalaciones adecuadas para que los familiares dispongan de unas horas al día para ocuparse de si mismas y reponerse de este ingente trabajo que les ha correspondido.

cuidador3

El aumento de la esperanza de vida, entre otros factores, condiciona en las personas mayores la aparición de enfermedades crónicas y discapacidades que derivan en la dependencia. En estos momentos se estima en España una cifra de 1.700.000 mayores dependientes: cerca de un millón de ellos necesitan ayuda al menos una vez a la semana, unos 500.000 una ayuda diaria y unos 200.000 necesitan ayuda un mínimo de tres horas diarias.

Los problemas que mayor dependencia originan son enfermedades neurológicas como la demencia tipo Alzheimer, enfermedad de Parkinson o los accidentes cerebrovasculares, también llamados ictus.

Principalmente los cuidadores de las personas mayores son adultos entre 45 y 65 años, en su mayoría mujeres. En nuestra sociedad existe la idea de que la mujer está mejor preparada para asumir este papel por la educación recibida y por tener un mayor espíritu de sufrimiento y de colaboración. Pero se debe apuntar que el hombre colabora cada vez con más frecuencia como cuidador principal o ayudando a la cuidadora principal, lo que es un signo positivo del cambio de esta situación. También los mayores cuidan de los propios mayores, como ocurre en los numerosos casos de parejas en las que un miembro cuida al otro que tiene peor salud.

La mayoría de los cuidadores no tiene una remuneración por esta labor y no reciben ayuda de otras personas. Incluso es frecuente compartir la función de “cuidador de un mayor” con la de “cuidador de la propia familia”, como puede ser el caso de las hijas de los mayores dependientes.

Las personas que ejercen de cuidadores “informales” padecen una gran carga emocional provocada por la responsabilidad de cuidar a sus seres queridos. Se generan problemas físicos y psíquicos asociados a la tensión provocada por la atención constante al paciente. Por ello es importante encontrar maneras prácticas de enfrentarse a esta situación y buscar ayuda.

Los problemas más frecuentes en los cuidadores “informales” son consecuenciadel agotamiento a largo plazo. Se pueden padecer desde problemas musculares o de espalda a alteraciones del sueño, e incluso, y tal vez lo más importante, problemas psíquicos derivados de la misma situación de cuidar a un familiar querido.

Enviar un comentario